Conoce todo sobre el CBD
y sus beneficios
Conoce más sobre su uso, historia, producción y beneficios.
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El aceite de cannabidiol recetado se considera un medicamento anticonvulsivo eficaz. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar otros beneficios y la seguridad del cannabidiol.
El cannabidiol es una sustancia química que se encuentra en la marihuana. Esta sustancia no contiene tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente psicoactivo que se encuentra en la marihuana y que produce un colocón. La formulación habitual del cannabidiol es aceite, pero este producto también se vende como un extracto, un líquido vaporizado y una cápsula a base de aceite. Los alimentos, las bebidas y los productos de belleza se encuentran entre muchos de los productos con infusión de cannabidiol disponibles en línea.
Actualmente, el único producto de cannabidiol aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos es un aceite recetado llamado Epidiolex. Está aprobado para tratar dos tipos de epilepsia. Además de Epidiolex, las leyes estatales sobre el uso del cannabidiol varían. Aunque el cannabidiol se estudia como tratamiento para una amplia gama de afecciones, como la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia, la diabetes, la esclerosis múltiple y la ansiedad, la investigación que respalda los beneficios del fármaco aún es limitada.
El uso del cannabidiol también conlleva algunos riesgos. Aunque con frecuencia se tolera bien, el cannabidiol puede causar efectos secundarios, como sequedad en la boca, diarrea, disminución del apetito, somnolencia y fatiga. El cannabidiol también puede interactuar con otros medicamentos que estés tomando, como los anticoagulantes.
La historia del origen del CBD comienza en un laboratorio. En 1940, el químico Roger Adams, formado en Harvard, extrajo con éxito el CBD del cannabis. El Dr. Raphael Mechoulam, conocido como el “padrino de la investigación sobre cannabis”, tomó el testimonio de Adams perfeccionando su enfoque sobre el cannabinoide. En 1963, Mechoulam describió la estructura química del CBD.
En los años ’40 y ’50 surgieron los experimentos farmacológicos con aceite de CBD extraído del cannabis. “Raphael Mecholulam llevó a cabo los primeros experimentos con aceite de CBD al probar varios extractos de cannabis, incluido el THC”, explica el Dr. Tom Ingegno, especialista en salud integral y practicante de cannabis medicinal. “Se demostró que el THC era el compuesto psicoactivo distintivo en las pruebas con primates, pero Mechoulam descubrió algunos efectos más suaves en el CBD”.
La investigación sobre los usos terapéuticos del aceite de CBD cobró impulso en la década del ’80, cuando Mechoulam y otros científicos empezaron a realizar investigaciones sobre el CBD para la epilepsia que cambiaron el panorama. “El compuesto (CBD) resultó ser de extremo interés”, dijo Mechoulam en la entrevista. “Descubrimos, tras mucho trabajo preclínico en ratas y ratones, que el CBD tenía cualidades antiepilépticas”.
Fuente: https://elplanteo.com/quien-descubrio-el-cbd-y-como/
Antes de explicar los métodos de extracción que nos encontramos, tenemos que tener clara una cosa: si queremos obtener un buen extracto de CBD, será necesario contar con una planta de cannabis que sea rica en CBD.
Cabe recordar que los dos componentes principales de la Cannabis Sativa son el THC y el CBD, que se encuentran en diferente proporción en función de la variedad de la planta.
Además, los cannabinoides también se pueden crear de forma sintética en un laboratorio. No obstante, dado que su producción es completamente diferente al CBD extraído de las plantas, en este artículo nos centraremos solo en los extractos de CBD naturales.
Una vez aclarado este punto, la siguiente pregunta que nos puede venir a la cabeza es: ¿por qué necesitamos extraer el CBD? O, en otras palabras, ¿no podemos beneficiarnos de estos cannabinoides directamente de la planta? Y la respuesta es un rotundo “no”.
Al menos no si buscamos obtener un producto puro, efectivo, concentrado y apto para su uso terapéutico.
De hecho, gracias a la extracción del CBD lo que conseguimos precisamente es separar esos cannabinoides que nos interesan y crear una forma concentrada de los mismos, que luego será la que empleemos para su consumo. Además, de esta manera nos aseguraremos de estar ante un producto sin THC (o, al menos, con un porcentaje mínimo que en ningún caso tendrá efectos psicotrópicos ni negativos para nuestra salud).
La extracción del CBD con aceite es uno de los métodos más tradicionales de extraer CBD y también de los más seguros. Además de ser una forma barata y relativamente fácil de hacer.
Simplemente tendremos que utilizar un aceite vegetal (generalmente de oliva, de cáñamo o de sésamo) que mezclaremos con la planta decarboxilada, lo que nos permitirá “activar” los cannabinoides.
Esta mezcla la volveremos a calentar para extraer los cannabinoides, que pasarán al aceite que hayamos empleado. Y que será apto para su consumo o su aplicación tópica.
Además de la facilidad y la seguridad para su consumo, una de las ventajas que tiene este método es que no quedará ningún tipo de residuo químico tras su extracción.
La extracción del CBD con CO2, que también se le conoce como “extracción supercrítica” o “extracción subcrítica” y a día de hoy se le considera la manera más segura de obtener CBD. Además de ser una de las formas más puras y cuyo proceso está más controlado.
De hecho, a diferencia de la extracción con aceite, para llevar a cabo la extracción del CBD con CO2 será necesario contar con una maquinaria adecuada. Así como con unos conocimientos técnicos determinados. Por lo que también es uno de los métodos más caros y complicados.
En este caso, los cannabinoides se obtienen tras un proceso en el que se le aplican diferentes temperaturas y presiones a la planta, que se medirán y ajustarán en función de las características finales que queramos obtener en nuestro aceite.
De esta manera, y por medio de un extractor de BHO de circuito cerrado (una máquina especializada dividida en tres cámaras), usaremos el CO2 como gas solvente. Este pasará de la primera a la segunda cámara, donde obtendremos la forma supercrítica de este gas que será la encargada de extraer los cannabinoides de la planta.
Finalmente, tanto el C02 supercrítico como los cannabinoides pasarán a la tercera cámara donde se volverán a separar ambos compuestos, quedando el gas en lo alto y el aceite en el fondo. Y será precisamente ese aceite el que usaremos para nuestros productos con CBD.
El tercer método más habitual de extraer el CBD también es uno de los menos recomendados. Al tratarse de una extracción por medio de disolventes químicos (principalmente el etanol, el butano o el alcohol), es relativamente fácil que el producto final tenga residuos tóxicos. Por lo tanto, estos extractos de CBD no serán aptos para su uso terapéutico.
Además, a pesar de ser una forma que podríamos considerar barata (especialmente si la comparamos con la anterior) y fácil de realizar, es la que mayores riesgos conlleva. No debemos olvidar que los disolventes químicos que se emplean en este tipo de extracciones son altamente inflamables. Por lo tanto, la posibilidad de que se produzca un accidente durante su realización es muy alta.
Fuente: https://thecannabisweb.org/produccion-y-purificacion-del-cbd/
El aceite CBD se utiliza comúnmente como complemento o suplemento alimenticio, además, como remedio tópico o tratamiento farmacológico prescrito para aliviar el dolor crónico y otras dolencias, como la inflamación tanto intestinal como cutánea.
Además, también es conocido como tratamiento para desórdenes psicológicos, como la ansiedad y la depresión, así como problemas neurológicos, como la frecuencia de las convulsiones en casos de epilepsias refractarias.
Es uno de los grandes aportes del CBD a la medicina, ya que esta sustancia ha demostrado ser un efectivo tratamiento contra los síntomas de varias enfermedades neurológicas o neuropsiquiátricas, tales como la esclerosis múltiple, el Alzheimer, el Párkinson o la esquizofrenia.
Esto convierte al CBD en el cannabinoide de mayor potencial terapéutico, además de uno de los más estudiados, junto con el THC, debido a los resultados de diferentes investigaciones que afirman que ambos compuestos son capaces de inducir la muerte de células cancerígenas ‘in vitro’ en modelos animales, retrasando la progresión del cáncer en el cuerpo del sujeto.
Fuente: https://www.madridiario.es/beneficios-cbd-aplicaciones-generales